Existen distintos tipos de fuegos en función del combustible o material que lo origina. Los tipos de fuego más habituales son los tipos A, B y C, con los combustibles sólidos, líquidos y gaseosos. También hay otros tipos como el D (metales) o el tipo F, utilizado para clasificar los fuegos en cocinas.
Un extintor es un elemento portátil destinado a la lucha contra un fuego incipiente, que sirve para dominar o extinguir cualquier tipo de fuego generado y evitar de esta forma su transformación en un incendio mayor. Saber como utilizar un extintor es casi más importante que tenerlo. De nada sirve disponer de un extintor en perfecto estado y con todas las revisiones al día, si, a la hora de la verdad, cuando necesitemos usarlo, no sabemos como hacerlo. Por ello. es necesario que sepamos los distintos tipos de fuego que existen, y que todos los fuegos no pueden apagarse con el mismo tipo de extintor.
Disponer de un extintor adecuado al tipo de fuego es fundamental para proteger el inmueble. Para garantizar una elección acertada del extintor que necesitamos debemos conocer las clases de fuego que existen y cual es su clasificación.
Tipos de fuego
En función de las características del fuego a extinguir, deberemos de utilizar un determinado extintor u otro. La clasificación de las diferentes tipologías de extintores hace referencia al tipo de fuego que puede ser apagado o controlado por el extintor. De esta forma podremos ver en ellos etiquetas con las letras A, B, C, D y F.
Utilizar un extintor inapropiado para un conato de incendio puede poner en riesgo nuestra seguridad, y la del lugar donde se ha producido dicho conato. Por este motivo es importante conocer los diferentes tipos de extintores a usar según el topo de combustible y clase de fuego.
Para comprender la funcionalidad de cada tipo de extintor, en primer lugar debemos conocer los tipos de fuego que existen:
Clase A. Fuegos con combustibles sólidos como madera, cartón, plástico, tejidos, etc.
Clase B. Fuegos donde el combustible es un líquido inflamable, como por ejemplo el aceite, la gasolina, la pintura, etc.
Clase C. Fuegos provocados por gases inflamables, como el butano, propano, metano, etc.
Clase D. Fuegos provocados por un metal inflamable, como el magnesio, el sodio, el aluminio en polvo, etc.
Clase F. Son los fuegos de aceites de cocina.
Tipos de extintores y características
Como acabamos de explicar, no todos los fuegos son iguales, por lo que tampoco lo son los agentes extintores para combatirlos. Los tipos de extintores más habituales en función del tipo de fuego son los siguientes:
Extintores de agua. Son los que deben utilizarse para extinguir fuegos de tipo A, es decir, todos aquellos producidos por la combustión de elementos sólidos. El agua ofrece una gran capacidad para absorber el calor, consiguiendo de esta forma reducir el fuego más deprisa de lo que éste es capaz de regenerar.
Al utilizarse este tipo de extintor es muy importante revisar el entorno y no usarlo en estilos donde haya electricidad o una corriente eléctrica, para evitar el riesgo de electrocución.
Extintores de polvo. Es el extintor más usado, ya que es el indicado para fuegos tipo A (combustibles sólidos), B (combustibles líquidos) y C (combustibles gaseosos). Este polvo no conduce la electricidad, por lo que es adecuado cuando hay un componen eléctrico en el incendio.
Su agente extintor es polvo químico seco (fosfato monoamónico es un 75% y el 25% restante son sales pulverizadas). Este polvo es capaz de neutralizar el potencial inflamable de distintos compuestos y disminuir la potencia de las llamas. Por este motivo es el ideal para utilizarse en viviendas y empresas.
Extintores de espuma. Están indicados para la extinción de fuegos clase A (elementos sólidos) y clase B (líquidos inflamables provenientes del petróleo). Es importante no utilizarlos ante presencia eléctrica.
La espuma que dispersa el extintor crea una capa sobre el fuego y lo ahoga de forma progresiva, sin dejar que se vuelva a reactivar.
Extintores de CO2. El dióxido de carbono es uno de los compuestos más utilizados en el control de incendios gracias a su efectividad y seguridad. Estos extintores son aptos para fuegos tipo A, B y C. Al ser un extintor limpio que apaga por sofocación, es ideal para utilizar la maquinaria delicada y equipamientos eléctricos. Hay que tener en cuenta que se trata de un elemento químico y que para evitar intoxicaciones es fundamental salir de inmediato del lugar cuando se haya utilizado y extinguido el fuego. No conduce la electricidad, por lo que podemos usarlo si hay corriente eléctrica.
Extintor de agua pulverizada. Se utiliza en fuegos clase A y B. Se diferencia del extintor de agua común en que la descarga se produce en finas gotas que generan una especie de neblina, que consigue una mayor efectividad en la lucha contra el fuego. No debe ser utilizado en presencia de instalaciones eléctricas.
Extintores para fuegos especiales. Son los únicos que se pueden utilizar para sofocar fuegos de clase D. Actúan generalmente por sofocación y algunos también absorben el calor actuando por enfriamiento al mismo tiempo que por sofocación.
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